Amperio obtiene el sello "Empresa B Pendiente"

Amperio comienza su proceso de certificación como “Empresa B”, el cual durará todo 2019.

Amperio —la Asociación de Mentores Profesionales del Emprendimiento y la Innovación— es un holding que tiene como misión el transferir conocimiento agregado de emprendedores exitosos, inversionistas y empresarios expertos, y disponibilizarlo a través de múltiples servicios de valor agregado con el objetivo de acelerar y apoyar al emprendimiento.

Su proyecto principal es la Red Internacional ADN Mentores, la cual opera desde 2015 y cuenta con más de 140 mentores asociados a nivel nacional, ofreciendo servicios de mentoring boutique en más de 12 temáticas (desde Modelos de Negocio, Estrategias de Internacionalización, Financiamiento Privado, etc.) en paquetes de 5 sesiones de 90 minutos con uno o más mentores. La red ADN también ofrece formación y certificaciones internacionales tanto para emprendedores como para mentores. Más de 120 clientes, 30 alianzas estratégicas, y un calendario de actividades gratuitas que impacta a más de 500 emprendedores al año en todas las regiones avalan la seriedad de la gestión de Amperio y la búsqueda por generar un gran impacto social a través de la formación y el emprendimiento.

Es en este contexto es que Amperio decide buscar la certificación “Empresa B”, como un compromiso profundo con su misión de negocio, y para señalizar el impacto que se busca tener en la economía real a través del mentoring, el cual ayuda al éxito de emprendimientos y que impacta directamente en la generación de empleo, formación de capital humano y crecimiento de la actividad económica en general.

La certificación “Empresa B” requiere cumplir estándares internacionales muy rigurosos, para los cuáles Amperio está activamente trabajando, con miras a obtener la codiciada certificación a mediados de 2019. Para más información contactar a prensa@adnmentores.com.

Mentoring formal vs informal

Ventajas y desventajas de cada opción, y la alternativa “Blended Mentoring”®

Escrito por Pablo Ambram — julio de 2018

UTILIZARÉ el término “mentoring” y “mentoría” indistintamente. Y me referiré al “mentorizado” o “mentee” para designar a la persona que recibe el mentoring. 

Desde finales de 2011 que estoy personalmente involucrado en gestionar mentoría a emprendedores, a través de liderar el programa Founder Institute en Chile. Habiendo producido 8 capítulos de este programa, gestioné más de 350 horas de mentoría grupal para emprendedores en etapas tempranas. Más adelante, en 2015, creé la Red de Mentores ADN, con la que en los últimos tres años hemos gestionado con mi equipo más de 750 horas de mentoring one-to-one y varios cientos de horas más de otros tipos de mentoring.

En mi experiencia, he notado que existen dos grandes corrientes en cuanto al tipo de relación entre mentor y mentee: el mentoring estructurado, conocido también como “mentoring formal”, y el mentoring desestructurado o “informal”. Y ambos se pueden usar indistintamente y pueden producir buenos resultados. Sin embargo, creo que un buen criterio para poder elegir entre el uno y el otro para cada situación particular tiene mucho que ver con la etapa de desarrollo en la que está el emprendedor y su proyecto.

EL MENTORING estructurado, o formal, principalmente tiene que ver con un proceso planificado y sistemático, con objetivos claros, que tiene un seguimiento y un resultado esperado que puede medirse. En contraste, un proceso de mentoring informal es el equivalente a “tomarse un café” con el mentor y conversar de manera libre y desestructurada, muy parecido quizás a una sesión con el psicólogo. Claro que en este tipo de sesiones también hay un objetivo general, pero el cómo llegar a él, y cuánto se demora el mentee en hacerlo, es lo que cambia. Pero quizás uno de los aspectos más diferenciadores entre ambos estilos, radica en el alcance de la mentoría.

El alcance —scope, en inglés— tiene que ver con saber acotar el trabajo y los temas que se tratarán, para conseguir los resultados esperados en un tiempo limitado. En nuestro caso particular, en ADN Mentores, el tiempo de un proceso de mentoring one-to-one está acotado a 7.5 horas, divididas en cinco sesiones de 90 minutos de duración. Este tipo de relación de mentoring estructurado es nuestro principal servicio hace más de 3 años, y hemos conseguido resultados excelentes y en muy corto plazo.

Para poder gestionar una relación de mentoring formal, la infraestructura necesaria es mucho mayor a la necesaria para supervisar un mentoring informal. En este tipo de relaciones formales, es necesario hacer un seguimiento frecuente a ambos mentor y mentee para asegurarse que los objetivos se están cumpliendo o, caso contrario, poder corregir el curso del mentoring oportunamente.

LA ETAPA de desarrollo del mentee y su proyecto es uno de los factores cruciales para decidir si es conveniente un tipo de proceso por sobre el otro. En mi experiencia, he notado que los emprendedores en etapas muy tempranas se benefician más de un proceso más informal en un inicio, por el simple hecho de que aún no tienen bien definidos ni priorizados los desafíos que deben abordar. Y, si bien es cierto que un proceso estructurado apuntado a “encontrar aquellos desafíos en los cuáles enfocarse” también es una posibilidad, el mentee que no tiene claridad de lo que quiere normalmente no aprovecha la gran herramienta que es dar formalidad al mentoring en cuanto a que posibilita resultados rápidos y reales.

En cambio, emprendedores con mayor grado de avance tienden a beneficiarse más de un proceso estructurado, donde puedan contrastar y medir los resultados obtenidos con los esperados. No obstante, este tipo de emprendedores también puede beneficiarse y derivar mucho valor de un proceso informal. Pienso que los mejores resultados se obtienen con una mezcla entre ambos estilos. Podemos llamar a esto un “mentoring híbrido” o, para acuñar un término más marketero, un blended mentoring.

El Blended Mentoring® (BM) es una metodología acuñada por ADN Mentores que combina el mentoring formal con el informal, lo mejor de los dos mundos, buscando por un lado obtener resultados rápidos y reales para el mentee, y a la vez estimulando su estrategia de mediano y largo plazo a través de conversaciones des-estructuradas con mentores con más experiencia.

El proceso de un BM comienza con el mentoring formal y estructurado, que es nuestro pilar y principal servicio desde hace más de 3 años. Este tipo de mentoring, cuando se gestiona bien, produce excelentes resultados medibles a corto plazo —por ejemplo, el mentee que desea comenzar un piloto de su producto y requiere ayuda elaborando su plan de distribución y contactos comerciales en regiones, o aquél que busca desarrollar su estrategia de omnicanalidad para dar servicio al cliente en múltiples plataformas interconectadas, ambos casos reales de emprendedores que hemos apoyado exitosamente—. Luego de este proceso de 7.5 horas de duración, se elabora un informe final que, entre otras cosas, contiene feedback clave de todos los mentores que han apoyado el proceso en particular. Este input lo utilizamos para la segunda parte del proceso de BM, que es hacer match con otro mentor especializado en estrategia de largo plazo, con el que el mentee comienza una serie de reuniones informales que pueden extenderse indefinidamente, transformándose el mentor en una suerte de Advisor.

SI QUIERES aprender más sobre la metodología Blended Mentoring® y los beneficios que puede traerte como emprendedor, no dudes en escribirnos a contacto@adnmentores.com. Y recuerda que si tienes un “voucher de mentoría” puedes también acceder a esta metodología.